7 de septiembre: Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul

en |

Las contradicciones dividen la realidad en dos planos a través de una imaginaria línea horizontal que acota, en la parte inferior, el interminable conjunto de infraviviendas construidas en Stellenbosch (Sudáfrica), la principal zona vitivinícola del país austral. Esa línea hipotética deja, para el espacio superior, un cielo azul casi inmaculado al que, si acaso, le sobra ese atisbo de nube que se cuela por el lateral izquierdo de la instantánea. Nada, apenas un bosquejo de dispersión entre el azul unánime. Dos tercios de una fotografía como ejemplo nítido del Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul. El nombre de la jornada –un poco rimbombante y algo rococó en su formulación– endulza un objetivo vital –y no es una redundancia–: concienciarnos para evitar una contaminación que mata. Y que mata mucho. Según la ONU, las partículas contaminantes son responsables «de aproximadamente un tercio de las muertes por accidente cerebrovascular, enfermedad respiratoria crónica y cáncer de pulmón, así como de una cuarta parte de las muertes por ataque cardíaco». Y parte de la clave está en el cielo (azul).

Colabora con Mundo Negro