Ana Palacios: “Nos gustaría que se conociera a las personas con albinismo en África por algo más que por las persecuciones”

Por: Javier Sánchez Salcedo - 05/09/2016

 

Por Javier Sánchez Salcedo

 

Albino es un proyecto documental de la fotógrafa Ana Palacios, compuesto por un libro y una exposición, que explica la vulnerabilidad de las personas con albinismo en Tanzania, el país del mundo donde tiene mayor prevalencia. Conversamos con la autora.

 

¿Por qué Albino?

Surge de condensar cuatro años de trabajo documentando a esta comunidad tan vulnerable. Tres viajes a distintos puntos de Tanzania, cuatro exposiciones, y casi una veintena de reportajes publicados sobre el tema, merecía la pena unirlos en un solo discurso para visibilizar que el verdadero enemigo de estas personas es el sol.

 

En tus fotografías pones el foco en la infancia. ¿A qué obstáculos tiene que hacer frente un niño tanzano albino comparado con uno que no lo es?

Los niños albinos en África no pasan desapercibidos por razones obvias. El nivel educativo es bajo, sobre todo en las zonas rurales, y el hecho de que sean de otro color no lo comprenden, ni niños ni adultos. Inventan supersticiones y así justifican lo que no entienden. Creencias como que un albino es hijo de un hombre blanco, o hijo del demonio. Sufren una estigmatización social desde que nacen en sus propias familias, que si han de alimentar a seis hijos, el niño albino será el más desatendido, por ser el que mas posibilidades tiene de morir. A todo ello se añade una baja visión y la fragilidad de su piel a los rayos del sol. Estas circunstancias se traducen en problemas adicionales como la dificultad para ver correctamente la pizarra, obstaculizando que accedan a secundaria o, más adelante a trabajos más cualificados. Además, incrementa la probabilidad de que desarrollen un cáncer de piel si no se protegen adecuadamente -con ropa de manga larga o fotoprotectores- reduciendo su esperanza de vida a los 30 años. Por si fuera poco, en 2007 se pusieron de moda las pócimas elaboradas con partes del cuerpo de un albino entre los brujos. De modo que ahora también tienen que esconderse de los cazarrecompensas que les persiguen para descuartizarlos y facilitar esos ingredientes a los brujos. Según un reciente informe de la ONG Under the Same Sun, la policía ha registrado 78 asesinatos desde que comenzaron las persecuciones en Tanzania. Por eso a muchos de estos niños los llevan a centros como Kabanga, refugios vigilados, para protegerlos de estas atrocidades.

 

 

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto 'Albino'

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto ‘Albino’

 

 

Desde tu experiencia, el contacto con ellos y con las personas que trabajan para ayudarles, ¿cómo viven su condición, cómo lo sienten, cómo se ven a sí mismos?

Son personas, en general, con baja autoestima porque sienten el rechazo familiar y de su comunidad desde que nacen. Además, si reciben la educación en salud necesaria, viven esclavos de la ropa de manga larga, fotoprotectores, sombreros de ala ancha y gafas de sol. Bienes habitualmente inaccesibles para su economía de subsistencia. Por otra parte, los niños son niños allí donde estén y, en cierto modo, viven ausentes de todas estas precauciones y miedos, ocupándose en ser niños.

 

 

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto 'Albino'

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto ‘Albino’

 

¿Cómo tomaste contacto con este tema y cómo ha llegado a convertirse en un proyecto divulgativo, un libro y una exposición?

Solo conocía lo que había leído en prensa, que les persiguen los cazarrecompensas para descuartizarlos y dar sus cuerpos a los brujos para que elaboren pócimas de buena suerte. Un día el doctor Pedro Jaén, Presidente de la Academia Española de Dermatología, me contó que viajaban desde hace años a Tanzania, el país con mayor prevalencia de albinismo del mundo, a operar a estas personas de cáncer de piel y también a dar talleres formativos a médicos de los hospitales de la zona. Me habló de su baja esperanza de vida por este motivo y eso despertó mi curiosidad periodística. En 2012 visité Kabanga, de la mano de la ONG AIPC Pandora, un refugio construido para proteger a estas personas de esos cazarrecompensas, conviviendo en su día a día durante un mes. En 2013 y 2016 acompañé a la expedición de médicos y sanitarios españoles a Moshi, para documentar su trabajo clínico y de formación. Me interesó particularmente la labor de la farmacéutica gallega Mafalda Soto, que dirige allí el proyecto Kilisun, apoyado por la ONG África Directo, que fabrica fotoprotectores de manera local y sostenible y que se distribuyen a 2.500 albinos hasta en los rincones más remotos de Tanzania. De hecho, los beneficios de la venta del libro van destinados a este proyecto, para que no solo sirva para visibilizar esta labor si no que también  constituya una ayuda económica directa a la comunidad. Hice una maqueta del libro y una propuesta expositiva, la lancé a distintas instituciones públicas y privadas con la esperanza de que alguien recogiera el testigo. La Diputación y el Ayuntamiento de Huesca decidieron apostar y patrocinaron el proyecto, Telefónica quiso apoyar también  la exposición, y… voilá! Ahí están, el libro en las librerías, las fotos colgadas en salas culturales y sus protagonistas mirándonos de frente, mostrándonos sus necesidades urgentes con la esperanza de que miremos hacia ese lado.

 

 

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto 'Albino'

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto ‘Albino’

 

 

¿Qué esperas de este trabajo? 

Nos gustaría que se conociera a las personas con albinismo en África por algo más que por las persecuciones. Intentamos sensibilizar sobre su verdadero drama: el sol, reconocido por la Organización Mundial de la Salud como un problema de salud pública, pero desconocido para la mayoría de nosotros. El libro y la expo son la oportunidad para llegar a más personas y permiten profundizar un poco más sobre sus circunstancias, que nunca aparecerán en las primeras páginas de los periódicos.

 

 

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto 'Albino'

Fotografía de Ana Palacios perteneciente a su proyecto ‘Albino’