Beatriz Martín recomienda «El pan a secas», de Mohamed Chukri

Beatriz Martín (Casa Árabe)

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Licenciada en Filología Árabe y librera por vocación, Beatriz Martín regenta la librería Balqís, vinculada a la Casa Árabe de Madrid, y dirige su club de lectura. Sus secciones favoritas son las de narrativa y poesía.

Portada del libro recomendado
¿Cómo surgió tu vocación de librera?

Hice Filología Árabe y me fui a vivir a Yemen. A la vuelta, tuve la oportunidad de convertirme en librera en Casa Árabe y no lo dudé. Fue un reto, porque estaba en un mal momento, pero ser valiente para dar el paso me ayudó, ¡y ya llevo casi diez años! Al principio me motivaba mucho el tema político y de relaciones internacionales, pero luego me volqué en la ficción. Tener literatura africana es una cuestión personal. Incorporé un montón de libros gracias a un acto de Casa África, y ya me los quedé. 

¿Por qué has elegido un libro de Chukri?

Es el primero en quien pensé. Además, esta edición parte de una traducción nueva revisada por él. Cuando alguien me pregunta por libros de Marruecos, le digo que empiece por Chukri. Para mí es el mejor y el peor tratado. El pan a -secas es el primero de una trilogía en la que cuenta su vida. Su infancia fue muy dura. Él era de una familia humilde de rifeños que se traslada a Tánger, y la historia engancha desde el principio. Sufrieron auténtica miseria, hambre y violencia. Chukri escapó para huir del maltrato de su padre, pero acabar en la calle le llevó al trapicheo y a otro tipo de miseria y de violencia. Siempre lo aviso, es un libro muy duro. Y tú lo vives. Eres tú quien deambula por las calles… Chukri, además, ha sido muy mal tratado por sus compatriotas. Siempre se ha dicho que era un borracho, un maldito, que daba mala imagen… Pero para nada. Es un magnífico escritor.

Él era analfabeto, ¿no?

Su historia es tremenda. El libro está maravillosamente bien escrito, y cuenta su vida hasta los 20, más o menos, y entonces, sí, todavía era analfabeto. Así que es también una historia de superación. Después, tras aprender a leer y escribir, se convirtió en su obsesión. La educación fue su salvación.

¿Qué es lo que te impactó más de la lectura?

La violencia de la que intenta escapar, pero que siempre está presente. Te cuenta cómo se llega a dormir en los cementerios para no ser violado. No se esconde. Es un personaje valiente que da voz a los nadies, a los vagabundos, a los -desharrapados. Intenta hacerles justicia porque él vive en la más absoluta miseria, pero tiene claro que no es un miserable. Los miserables son otros aunque tengan poder y dinero. Él es un ejemplo de que vivir en la miseria no te hace miserable. Por encima de todo está la dignidad.

¿A quién se lo has recomendado? 

A un montón de gente que me dice que se va de viaje a Marruecos pero no quiere una guía. La literatura es un camino fantástico para conocer un país. Y aviso que es duro, pero para mí es el escritor por excelencia de Marruecos. Un dato curioso es que es un libro que estuvo censurado y Chukri bajo amenaza de los integristas. Pero fíjate, está traducido a 40 idiomas. Su calidad es innegable.

Fotografía de portada: Gonzalo Gómez

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