CINE: Virgem Margarida, por Licinio de Azevedo

Virgem Margarida, cartelPor Sebastián Ruiz-Cabrera

 

Título: Virgem Margarida
Dirigida por Licínio de Azevedo
País: Mozambique
Reparto: Iva Mugalela, Hermelinda Cimela y Sumeia Maculuva
Nota: Se estrenó en el Festival de Toronto

 

Mozambique, 1975. Era el momento del cambio esperado y el Gobierno revolucionario de Samora Machel quería erradicar todos los vestigios de colonialismo. Virgem Margarida (2012), del director Licínio de Azevedo, es una película que examina de cerca la construcción de la nación mozambiqueña inmediatamente después de la independencia. Una propuesta para revisitar el pasado y los procesos de construcción de la memoria colectiva en el país. Pero Azevedo también arroja luz sobre uno de los polémicos y poco explorados programas sociopolíticos del FRELIMO: los centros de reedu­cación.

La prostitución se consideraba una práctica colonial y en este trabajo queda reflejado cómo las prostitutas son enviadas a la selva más aislada del país para poner en práctica la filosofía del FRELIMO de crear una “nueva sociedad” con “hombres y mujeres nuevos”; es decir, pretendían reeducarlas y transformarlas. Entre las 500 prostitutas, se encuentra una de 14 años de edad, Margarida, que estaba en la ciudad para comprar el ajuar para casarse, pero al no llevar encima su documento de identidad, la toman presa por error. En el centro de reeducación, la revelación de que Margarida es virgen lo cambiará todo y las otras prostitutas comenzarán a adorarla como si fuera una santa.

Virgem Margarida –en la que se puede apreciar la maestría de Azevedo al combinar el estilo documental y la ficción– ofrece un poderoso relato que, hasta cierto punto, permite corregir la historia oficial de los campos de reeducación. Teniendo en cuenta el desarrollo en Mozambique desde su problemático experimento socialista, uno no puede dejar de preguntarse sobre la importancia de invocar la memoria en un contexto actual de incertidumbre entre el FRELIMO y la RENAMO.