Diversidad en los escenarios

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El encuentro Africa Moment celebrará su cuarta edición del 10 al 20 de diciembre


Africa Moment no encaja con el concepto de festival de artes escénicas en el que los artistas llegan, actúan y se van. Sí encaja con el concepto de encuentro. Los amantes de la danza, el teatro, el cine, la poesía, la performance –y sus posibles intersecciones– tienen en Barcelona una cita que no deberían perderse. Africa Moment es más, mucho más que un festival. 

Africa Moment nació de un deseo entendido como una necesidad. Aída Colmenero –bailarina, coreógrafa, productora y profesora madrileña con una larga trayectoria de trabajo en África– veía fundamental enriquecer las artes escénicas del territorio español con una mayor diversidad. Las programaciones carencian, en concreto, de cuerpos y creaciones artísticas de personas africanas y de la diáspora africana. «Fui estudiante de teatro y de danza hace muchos años y pienso en la gente que se está formando ahora con contenidos muy eurocéntricos. A mí me ayudó como actriz y como bailarina encontrarme con otros cuerpos». Esa fue una de las razones que la animaron a crear este encuentro internacional que se prepara para su cuarta edición. 

Nunca se planteó organizar un festival demasiado grande con numerosísimas actuaciones y complejas producciones. La mayoría de las piezas mostradas son de solistas o para dúo. El foco siempre ha estado en dar a conocer cómo se crea y se trabaja con el cuerpo africano. «Si hablamos de gente que ha nacido en Níger y que ha trabajado durante toda su vida allí, su cuerpo es diferente, su historia es diferente, sus ancestros son diferentes y su temática y sus obras son diferentes a las de alguien que haya nacido en Francia», nos dice Colmenero desde Barcelona en conversación telefónica. Junto a la perspectiva no eurocéntrica, otro rasgo que caracteriza a Africa Moment es la perspectiva de género. «Estoy obsesionada con poner a las mujeres creadoras por encima de todo, porque es muy difícil que tengan visibilidad. Todavía hoy, si eres un coreógrafo masculino se te va a reconocer más, así que siempre he priorizado traer a mujeres creadoras, para que seamos más vistas y más reconocidas. Que podamos tener un espacio y un tiempo para exponer nuestro trabajo con tranquilidad». 

Performance crítica sudafricana 

Uno de los platos fuertes para diciembre será el de Robyn Orlin, sudafricana afincada en Berlín, una artista rompedora cuyo trabajo se sirve del teatro, la danza y la performance para crear obras diversas que se alejan de los cánones establecidos. «He pasado una buena parte de mi carrera declarando la guerra al tutú, aunque ahora me veo más como una coreógrafa accidental cuyos trabajos pueden consistir en hacer una extraña película, dirigir ópera, teatro o jugar con títeres, siempre asegurándome de poder reírme con los artistas, técnicos y el público involucrados en los procesos». Así se autodefine Orlin en declaraciones a MUNDO NEGRO. A la creadora le encantan los títulos largos. En Barcelona presentará su obra And so you see… our honorable blue sky and ever enduring sun… can only be consumed slice by slice… «Había muchas cosas en mi mente cuando comencé a hacer And you see… Las mujeres homosexuales de Sudáfrica que estaban siendo grabadas y asesinadas; el pasado colonial que ha devastado, y sigue haciéndolo, a África; la corrupción de muchos jefes de Estado africanos que bailan al son de Occidente…». Cuando le preguntamos por la intención de su trabajo, lo resume en «poner pan en la mesa e intentar entender el mundo que me rodea, con el que quiero hacer las paces». Ella no será la única artista del país austral en Africa Moment. Mamela Nyamza, figura de la escena sudafricana, implicada desde los escenarios en la denuncia de las injusticias sociales, presentará su espectáculo Black Privilege.

Las obras de Orlin y Nyamza podrán verse en el Mercat de les Flors, uno de los teatros especializados en danza más importantes de Europa. Otras actuaciones y actividades se emplazarán en el Graner, un espacio de creación destacado también a nivel europeo, en Hangar y en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, lugares emblemáticos con gran trayectoria cultural. Las artistas impartirán talleres formativos en el Institut del Teatre y se proyectarán películas en la Filmoteca.


La artista namibia Nesindano Namises en un pieza del proyecto Ella Poema de la coreógrafa Aída Colmenero. En la imagen superior, la namibia Trixie Munyama, una de las artistas residentes en la próxima edición de Africa Moment. Fotografías: Aída Colmenero


Creadoras caboverdianas y namibias

Para las artistas es casi siempre la primera vez que vienen a España, y este es un encuentro donde «estar, dialogar con la gente de Barcelona, con los demás artistas, respirar la ciudad e inspirarte en ella», dice -Aída Colmenero. Desde Cabo Verde llegarán Rosy Timas y Elisabete -Fernandes, pioneras de la danza contemporánea en su país, con una amplia trayectoria y reconocidas allí pero sin la visibilidad que se merecen. «Para mí, el arte es un mundo real y misterioso, algo sagrado, divino. Me dedico a él para poder vivir, sonreír, amar y comprender», señala Timas, de 44 años. Fernandes, bailarina, actriz, compositora y productora musical de 48 años, nos dice lo que ella entiende por arte: «Me preocupa la sociedad, soy alegre y amo la vida. El arte es un medio libre y generoso para evolucionar como individuo y participar en el crecimiento de la sociedad. Creo en su poder para transformar. A través de él tengo la oportunidad de contar la historia de mi país y conocer otras culturas. Participar en Africa Moment es sumar mis acciones y mi voz a la de mis compañeras de otras partes del mundo, a través de lo que hago en escena y por medio de las sesiones participativas y creativas». Las dos creadoras, junto a Trixie -Munyama y -Nesindano Namises, de Namibia, llegarán a Barcelona dos semanas antes de que comience el encuentro y serán dos de las artistas residentes en el Graner, trabajando sobre sus propias obras y participando en actividades con colectivos asociados al centro. «Vienen antes para poder aportar más a la ciudad, a la comunidad y conectar con la gente», subraya Colmenero. 

Trixie Munyama es profesora en el College of Arts de Namibia, la principal institución de danza contemporánea en el país. Nesindano Namises, una artista polifacética muy famosa en su país, trabaja principalmente con la voz haciendo música, slam poetry (poesía escénica) y performances

Premio de la crítica

Los artistas locales afrodescendientes también serán protagonistas en Africa Moment. Entre ellos presentarán sus trabajos Ricard Boyle y -Katja Diao, que recibieron el año pasado dos de las becas que concede la asociación Africa Moment destinadas a artistas afrodescendientes y que les permiten asistir a los talleres formativos y a todos los espectáculos de forma gratuita. «Permanecen con el equipo desde el primer día, ayudan en las labores de producción y están durante todo el tiempo con las artistas que han venido de fuera en una convivencia muy intensa. Aprenden cómo se gestiona un proyecto como este», explica Colmenero orgullosa de todo lo que han conseguido. 

Por las tres ediciones anteriores han pasado artistas de una treintena de países africanos y de la diáspora en Europa y América Latina, muchos de ellos ofreciendo sus trabajos por primera vez en España. El espectáculo Quartiers libres, de la marfileña Nadia Beugré, que se presentó en estreno nacional en la última edición de Africa Moment, ha ganado el premio a mejor solo de danza en los XXII Premis de la Crítica d´Arts Escèniques. «Nadia no ha ganado el premio como africana, sino como artista solista. Queremos que se conozca a estas creadoras por su nombre, no por ser africanas. Es un logro muy grande por lo que significa que estén posicionadas a nivel internacional no por ser africanas, sino porque su obra merece la pena», sentencia Colmenero. El proyecto Africa Moment va más allá de los diez días que dura el encuentro. Durante el resto del año la organización se ocupa de la promoción de sus obras para que participen en otros festivales, así como de la de difusión de las películas proyectadas.

La irrupción de la COVID-19 no les frena por el momento, aunque algunas gestiones se han retrasado. «Confío en que todo va a ir bien. Y si nos tenemos que adaptar, nos adaptaremos. Tenemos una propuesta hecha para una ciudad que es maravillosa y la vamos a mantener», concluye, confiada, Aída Colmenero. 

 

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