Hostigamiento a los líderes de la oposición en Ruanda

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La Red de Entidades para el Desarrollo Solidario-REDES, junto a la Antena África-Europa Fe y Justicia de Madrid, han emitido un comunicado de denuncia sobre la situación de la activista ruandesa Victoire Ingabire.


Después de la larga lista de asesinatos, desapariciones y encarcelamientos arbitrarios de personas opositoras y críticas con el régimen ruandés, se teme seriamente por la seguridad y la integridad de los líderes de la oposición Victoire Ingabire y Bernard Ntaganda, recientemente hostigados una vez más con un arresto y registro domiciliario.

Mientras escribimos estas palabras, hemos conocido una nueva citación de la policía recibida por parte de la señora Ingabire, para “interrogarla” el día 17 de junio. Sus seres queridos temen que en uno de esos interrogatorios su vida corra serio peligro. La población ruandesa está habituada a que sus líderes se “suiciden” en custodia policial como ocurrió recientemente con el artista y activista por la paz Kizito Mihigo.

Ingabire y Ntaganda han pasado largos años en la cárcel por criticar al actual gobierno y por promover la reconciliación y la pacificación en el país. Ambos han sufrido el asesinato y la desaparición de colegas de partido y colaboradores. Ambos han visto cómo se suceden los asesinatos, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias de activistas de derechos humanos, periodistas y opositores políticos. Pero ambos están firmemente comprometidos con la paz duradera en Ruanda y en el resto de la región de los Grandes Lagos, motivo por el cual son respetados y apoyados por la población, incluso de los países vecinos. En 2016 el Parlamento Europeo emitió una resolución expresando la preocupación por el proceso judicial de Ingabire, la cual fue finalmente liberada en 2018 y recibió el premio a los DDHH de la Asociación Pro Derechos Humanos de España en 2019.

El pasado sábado, 13 de junio, la policía irrumpió en la casa de Victoire Ingabire y en la de Bernard Ntaganda, y llevaron a cabo un registro que duró prácticamente todo el día. Requisaron sus ordenadores, móviles y todo tipo de material informático, dejándolos incomunicados con sus seres queridos, que no pudieron saber qué había sido de ellos hasta la mañana siguiente.

Las autoridades responsables dicen haber recibido informes de que los opositores colaboran con grupos armados que preparan atacar a su gobierno. Consideramos que estas excusas son una acusación crónica contra los oponentes. Acusaciones que una y otra vez acaban siendo expuestas como montajes policiales del régimen. En la región, Ingabire y Ntaganda son reconocidos como líderes de la no-violencia y solo piden la apertura democrática y pacífica del espacio político ruandés.

El gobierno ruandés liderado por Paul Kagame, conocido como el carnicero de los Grandes Lagos, ha cometido los más atroces crímenes de guerra y contra la humanidad no solo en Ruanda, sino en toda esta región, tan sensible en cuanto a la riqueza de recursos minerales. Aclamados por muchos como los libertadores de Ruanda tras el genocidio de 1994, múltiples evidencias que ya es imposible seguir ocultando, apuntan a que en realidad, ellos son los principales responsables de esta atrocidad.

Desde el final de la guerra que culminó con el famoso genocidio en 1994, el FPR de Kagame se ha aferrado al poder desde el cual siembra el terror, desestabiliza y saquea toda la región, muy especialmente el este de la República Democrática del Congo, como evidencian tantos y tantos informes de respetadas investigadoras e investigadores, incluso de la ONU.

Las 55 entidades de la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario-REDES, junto a la Antena África-Europa Fe y Justicia de Madrid, denunciamos el acoso al que el régimen de Ruanda está sometiendo a los líderes de la oposición en el país. Con ellas, reclamamos que la comunidad internacional deje de mirar hacia otro lado ante estos crímenes.


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