La COP 22 toma el testigo de París

Members of International delegations play with a giant air globe ball outside the COP22 climate conference on November 18, 2016, in Marrakesh. / AFP / FADEL SENNA (Photo credit should read FADEL SENNA/AFP/Getty Images)

Por: Sebastián Ruiz-Cabrera - 12/12/2016

Parece que los aires renovados que llegan desde la Casa Blanca han acelerado los acuerdos sobre el cambio climático. Las 200 naciones reunidas en Marrakech durante la COP 22, celebrada del 7 al 18 de noviembre, lograron ponerse de acuerdo a última hora y establecer un calendario de trabajo contra el aumento de las temperaturas y de las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

La reciente elección de Donald Trump, quien ha calificado el cambio climático de “cuento chino”, agregó incertidumbre y tensión sobre la postura futura de los Estados Unidos en esta lucha. “Ustedes han sabido proclamar que no solamente el Acuerdo de París era irreversible, sino que ya está en marcha y que su aplicación va a acelerarse”, declaró el presidente de las negociaciones, el canciller marroquí Salaheddine Mezouar.

La COP 22 comenzaba con la entrada en vigor –lograda en menos de un año– del Acuerdo de París de 2015, que a día de hoy ya han ratificado 111 países responsables de casi el 80 por ciento de la contaminación mundial por carbono, subrayando la urgencia de que los Estados trabajen a nivel nacional para cumplir los objetivos de reducción de emisiones prometidos a partir de 2020. En esta fecha debería estar activo un fondo anual, alimentado de fondos públicos y privados, de 100.000 millones de dólares para ayudar a los países más empobrecidos a cumplir con este objetivo.

En la COP 22 se ha alertado de que África se enfrentará a un aumento de las migraciones internas y transfronterizas en los próximos años debido al aumento de las temperaturas provocadas por el cambio climático. Un efecto que se traducirá en millones de personas obligadas a migrar desde las zonas rurales a las ciudades para evitar las duras condiciones de vida y la escasez de agua.

No obstante, y de acuerdo con estudios comparativos de enero de 2016, la mayoría de los migrantes africanos continúa moviéndose dentro del continente. Bajo este paraguas climático, Marruecos se postula como un posible ejemplo regional con la planta solar Noor que para 2018 generará 580 megavatios y será uno de los complejos solares mayores del mundo, junto a otro de California (Estados Unidos). El reino alauí actualmente importa el 96 por ciento de su energía y su objetivo es el de alcanzar para el año 2020 una producción del 42 por ciento procedente de las energías renovables, y así poder reducir su dependencia energética.

Además de las protestas que mantuvieron cientos de activistas por el peso de las empresas multinacionales en este tipo de encuentros, el problema de Sahara Occidental se puso de manifiesto. La saharaui y vicepresidenta del Parlamento Africano desde mayo de 2013, Suelma Beiruk, fue retenida, interrogada y horas después expulsada por la policía marroquí a pesar de que estaba acreditada y portaba el pasaporte diplomático.

 

* En la fotografía: Miembros de las delegaciones participantes en la COP 22 se manifiestan en Marrakech durante la cumbre / Fotografía: Getty Images