La cultura en el punto de mira de Magufuli

El presidente tanzano, John Magufuli, pasa revista a las tropas durante el acto de celebración del 56 aniversario de la independencia en Dodoma, la capital. Foto: Getty.

Por: Sebastián Ruiz-Cabrera - 09/04/2018
La ley de cibercrimen desata el descontento social

La compostura en el Parlamento de Tanzania se tambalea. Pero esta vez no es por las exigencias de los independentistas de Zanzíbar que proponen la separación de la parte continental del país. No. Los políticos más recatados han avalado algunas de las últimas decisiones del presidente tanzano, John Magufuli. Y todo tiene que ver con un concepto que trae de cabeza a más de uno: «vídeo vixens». Esta es la palabra de moda que ha desatado los debates y discusiones acoloradas en las redes sociales en todo Tanzania. También es el término con el que algunas celebridades femeninas se describen a sí mismas en los perfiles de plataformas como Instagram, YouTube o Twitter. Posan en bikini, lencería de encaje, vestidos que revelan o acentúan sus cuerpos y danzan con bailarines en vídeos musicales. Pero ahora, han sido prohibidos.

Unos defienden que «es inmoral, no tanzano y definitivamente no apto para los ojos de los niños». Otros dicen que «las vixens tienen un gran número de seguidores en estos canales de Internet y que si los sectores  más conservadores de la sociedad tanzana consiguen prohibirlos para siempre, afectará a la propia industria cultural del país».

Deriva hacia la censura social

Sin embargo, la censura de algunas tendencias artísticas en el país es solo un ejemplo más de los esfuerzos desde el partido gobernante, el Chama Cha Mapinduzi (CCM), para tomar medidas enérgicas contra las redes sociales y el contenido de aquellos medios de comunicación con una línea editorial crítica. Hace unas semanas la Autoridad Reguladora de Comunicaciones de Tanzania (TCRA, por sus siglas en inglés) prohibía 13 canciones por tener contenido que atentaba contra los criterios gubernamentales. La Ley de cibercrimen se firmó bajo el gobierno anterior, sin embargo, Magufuli fue el primero en implementarlo y ha conducido a que  incluso muchos ciudadanos sean detenidos durante 48 horas bajo este paraguas de actos criminales.

El 21 de febrero, 108 organizaciones de la sociedad civil de Tanzania firmaron conjuntamente una carta abierta. En ella, por un lado, lloraban la muerte de Akwinlina Akwiline, una estudiante de 22 años que murió tras ser alcanzada por una bala disparada por agentes de policía que intentaban dispersar una concentración de la oposición. Pero por otro lado, en esta misiva se quejaban de «un asalto más amplio sin precedentes al Estado de derecho y a la seguridad en Tanzania».

No cabe duda de que el sólido enfoque de Magufuli con respecto a la gobernanza y la lucha contra la corrupción han traído ciertos beneficios. Por ejemplo, los ingresos tributarios han aumentado y se han producido mejoras visibles en las carreteras, los sistemas de alcantarillado y los servicios municipales. Sin embargo, al mismo tiempo, la reputación del país de relativa libertad de prensa, discurso democrático y estabilidad se está viendo gravemente socavada.