Los CIE en la gran pantalla

en |



Conversamos con Ramón Térmens y Yolanda Sey, director y actriz protagonista de la película La mujer ilegal que retrata la dureza de los Centros de Internamiento para Extranjeros.

Se acaba de estrenar en las salas españolas la película La mujer ilegal, dirigida por Ramon Térmens. Se trata de un thriller social protagonizado por un abogado de inmigración que, tras un dramático suceso en un Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE), se ve envuelto en una arriesgada investigación junto a una mujer inmigrante nigeriana (interpretada por Yolanda Sey) atrapada en una red de prostitución. La película expone en la gran pantalla la dura realidad que viven las personas internadas en los CIE, las difíciles situaciones a las que se enfrentan las personas migrantes en este país y el compromiso de las organizaciones defensoras de los derechos humanos. MUNDO NEGRO ha conversado sobre el filme con su realizador, Ramon Térmens, y con la actriz Yolanda Sey.

Cartel de la película La mujer ilegal.
Ramón, ¿cómo empieza a interesarte la situación en los Centros de Internamiento para Extranjeros y por qué decides mostrarla en una película?

Ramón: Nació de casualidad, durante una conversación en el colegio de mi hijo. Hablando con los padres durante una fiesta de Navidad le comenté a uno de ellos que yo me dedicaba a hacer películas y él me contó que era abogado de inmigración. Me explicó que sus trabajo era intentar regularizar los papeles de personas migrantes y el tema me interesó. Anteriormente yo había hecho una película que se llama Catalunya über alles! que trataba de la intolerancia y el racismo. Se la mostré, le gustó y él me empezó a contar casos que se había encontrado, muy tremendos. Se lo comuniqué a mi coguionista y actor, Daniel Faraldo, que vive en Los Ángeles. En ese momento había subido Trump a la presidencia de Estados Unidos y había empezado su discurso antiinmigración, contra los latinos. Nos pareció que era el momento de hacer esta película. Fuimos hablando con asociaciones que trabajan con migrantes y nos dieron mucha información. Me quedé muy sorprendido por la situación que se está viviendo en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) y decidimos meternos de lleno y hacer una película sobre el tema.



Imagino que el protagonista de la película, interpretado por el propio Daniel Faraldo, está inspirado en este padre abogado que te dio a conocer esta problemática.

R: Sí. Está inspirado un poco en él, pero ficcionado. En la película el abogado hace un viaje similar a nuestro propio viaje a la hora de ir descubriendo cual es la dura situación en los CIE.


El actor y guionista Daniel Faraldo interpreta al abogado Fernando Vila. Fotograma de la película.

Yolanda, ¿cómo entras tú en el proyecto?

Yolanda: En el momento en que Ramón buscaba actrices para hacer de Juliet, yo estaba haciendo una obra de teatro musical en el Teatro Nacional de Cataluña, en Barcelona. Mi hermana y yo aparecíamos en las fotos promocionales de la obra, en los autobuses de Barcelona. Ramón vio esas imágenes y entramos mi hermana y yo en el proceso de casting.

Aparte de ser actriz y cantante, ya estabas metida en el mundo del activismo, que se refleja muy bien en la película. ¿Qué ha significado para ti haber participado en ella en uno de los papeles protagonistas?

Y: Para mí es un orgullo. Si no me equivoco es la única, o de las pocas películas, que hay en el estado español que expliquen lo que son los centros de internamiento y que detallen todo el proceso que pasa una persona que emigra, que llega aquí y se encuentra todas estas trabas. Me siento orgullosa de haber hecho un personaje como el de Juliet y poder dar voz a todas las juliets que hay en España. Y de que la gente pueda ver esta película. Lo más bonito que no está pasando, y que se está expresando en los coloquios después de las proyecciones, es cómo la gente ve la necesidad de esta película, cómo se le abre la mente y cómo está recibiendo una información que antes no tenía. Porque la mayoría de la gente no sabe qué son los CIE.



La actriz Yolanda Sey interpreta a Juliet Okoro, una inmigrante nigeriana. Fotograma de la película.


¿Consideráis la película como una herramienta más en la lucha por los derechos de las personas migrantes?

R: Me encantaría. Ojalá se considere así y sirva. Yo tengo total disposición para hablar y hacer coloquios. El otro día se hizo un pase en un colegio de Lleida y después me contactaron alumnos por Instagram diciendome que la película les había encantado, que no sabían que todo esto existía y que querían que hiciéramos una charla en su colegio. Al final se trata de hablar de una realidad y también de homenajear, y lo digo en mayúsculas, a todas esas personas que dedican su tiempo, sus esfuerzos, su sacrificio, a base de muchas horas y de mucha incomprensión a ayudar, a intentar aliviar la situación de los inmigrantes no regulados, que en mi opinión son la gente más vilipendiada y masacrada.

Y: A mí me encantaría que llegara lo máximo que pudiera llegar. Que se pudiera ver en cines, en institutos, en colegios… Y comprobar si las nuevas generaciones saben de este tema o no saben. Creo que es una película muy necesaria para todo el mundo y que se debería darle la importancia que tiene, porque está poniendo sobre la mesa una temática que para muchos pasa totalmente desapercibida.



Fotograma de la película.


¿Sabéis si han visto la película personas que hayan pasado por un CIE?

R: He recibido respuestas de gente que se ha reconocido en la película y que le ha provocado mucha conmoción.

Y: En el preestreno que hicimos en Barcelona se nos acercaron varias personas a decirnos que habían estado llorando durante toda la película porque habían revivido su propia historia. Después del preestreno en Madrid, Thimbo, que es actor, nos envió una nota de voz en la que nos decía que en la escena de la película en la que un policía me está esposando para deportarme, él se emocionó, porque fue así lo que le había pasado a él. Lo que aparece en la película son vivencias de cada día.

Aunque se trata de una historia de ficción, hay partes en la película muy documentales, como la escena final durante los créditos en la que son personas reales las que cuentan su experiencia.

R: Correcto. En ese momento la idea que queremos transmitir es: hasta aquí era ficción, pero esto va de verdad. La mujer que aparece explicando su propio caso mientras van pasando los créditos es una figurante en la película. Se entremezcla la ficción y la realidad. Cada caso del infierno que se vive en un CIE podrían ser una historia dramática. También aparece en esta secuencia Aziz Faye (portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes), que cuenta que estuvo cinco veces internado en un CIE. Lo que queremos decir es «ojo, que la ficción se ha acabado pero hay una realidad que sigue».

Y: Aziz es de las personas que, a pesar de haber pasado cinco veces por el CIE, ha podido contarlo. Pero yo también pienso mucho en todas las personas que se han quedado por el camino.



El realizador Ramon Térmens con Yolanda Sey y el actor Isak Férriz durante un momento del rodaje.


Yolanda, en tu familia también hay una historia de migración.

Y: Yo nací en Cataluña, pero mis padres vinieron hace 35 años de Ghana. El proceso de migración de mis padres fue diferente al que se muestra en la película. Ellos vinieron porque mi padre es batería profesional y le salió un trabajo, así que vino aquí con un contrato. Pero lo difícil fue todo el proceso para poder obtener la nacionalidad española. Aunque yo nací en Cataluña, hasta los seis años no tuve la nacionalidad, porque la Ley de Extranjería marca que la nacionalidad la tienes por sangre, por herencia, y como mis padres en ese momento no eran españoles, yo tampoco, aunque había nacido aquí. Hay situaciones que no se entienden. Cuando nací, a mis padres les pidieron mi certificado de antecedentes penales en Ghana, en el país de mis padres, un país que ni he pisado. El proceso es tan cínico y tan absurdo que estaban pidiendo algo imposible, algo que no tendrían que pedir. Se daba por hecho que si mis padres eran de allí, pues yo también. Muy absurdo todo.



Yolanda Sey durante una escena de la película.


Ramón, con la película, ¿qué impacto esperas producir en el espectador?

R: Me encantaría que el espectador saliese distinto. Que se llevase la película a casa, en la conciencia. Que conociera una información que el ciudadano medio no tiene, que se indignara e hiciera algo para cambiar las cosas. En el primer coloquio que hicimos, en Sant Feliu durante el Festival de Cine Mediterráneo, una chica del público se levantó y dijo que no se podían permitir las trabas que hay para empadronarse. Que había que ir al ayuntamiento y presionar para que la situación cambiara. Yo creo que la película puede mover a la acción, como la de hacer una presión ciudadana al Gobierno para que cierre los CIE. Ha tenido la oportunidad perfecta de cerrarlos por la pandemia, pero no lo ha hecho. Ese podría ser un objetivo.



Colabora con Mundo Negro