Redundancia en los zapatos

Por Javier Fariñas Martín

 

Como un niño con zapatos nuevos. Esa frase típica y tópica de nuestra lengua lleva más de un significado adherido si tomamos como referencia al protagonista de la fotografía que cubre estas palabras. El ugandés Victor Ochen, fundador de la ONG AYINET y premio Mundo Negro a la Fraternidad 2015 posa así, sonriente y orgulloso, con la Furgoneta por la Paz que han adquirido con la dotación del galardón concedido el pasado mes de febrero por esta revista.

Su idea inicial era comprar una ambulancia para trasladar a las víctimas del conflicto que son atendidas gracias al trabajo de su organización. Sin embargo, la construcción de la paz, que ha sido la obsesión de Ochen desde niño –nació en 1981 en un campo de refugiados–, le ha llevado, junto a AYINET, a emprender una campaña para obtener la paz en el continente, un empeño para el que este vehículo será de gran ayuda.

Nació y creció para promover la paz –ya con poco más de 10 años fundó en el campo de desplazados internos el Club de la Paz para impedir que el Ejército y el LRA captaran a niños para engrosar sus filas– y, ahora también para intentar llevarla a cualquier rincón de cualquier parte de África. Por eso posa así, como un niño con zapatos nuevos. Y eso, hablando de Victor Ochen, que hasta que no tuvo casi 20 años no pudo comprarse un par, es mucho decir.