IRREVERSIBLES. Alejandra Salmerón Ntutumu: “Necesitan cuentos para entender el mundo”

Entrevista, fotografías y vídeo por Javier Sánchez Salcedo

 

Alejandra Salmerón Ntutumu (Murcia, 1981), ingeniera de Telecomunicaciones e hija de ecuatoguineana, está cumpliendo un sueño con el proyecto Potopoto: que los pequeños dispongan de más referentes a través de la literatura infantil.

 

 

 

 

Alejandra Salmerón Ntutumu el día de la entrevista / Fotografía: Javier Sánchez Salcedo

¿Qué quiere decir Potopoto?

Es un guineanismo del pichi que proviene de la palabra inglesa putty. Significa barro, lodo, fango. Simboliza el objetivo principal del proyecto, que es ensuciar los referentes culturales de nuestros niños y niñas a edades tempranas para que tengan referentes más diversos. Y también que los que tienen un origen afro puedan sentirse identificados con los personajes de los libros que leen.

En tu infancia, ¿faltaron referentes?

Tuve la fortuna de que cuando era pequeña mi madre nos contaba a mí y a mi hermana cuentos tradicionales de Guinea Ecuatorial antes de dormir. Ese era nuestro vínculo con parte de nuestra herencia cultural. Pero más allá de eso, no había. En Murcia éramos minoría. Yo era la única niña afrodescendiente en la escuela, en el instituto y en la universidad. En aquel momento era muy poco lo que había en la literatura infantil o en los medios de comunicación, y lo que había era muy estereotipado. Si había algo con lo que podías sentirte identificado era un estereotipo como el conguito, algo que a todos los de mi generación nos han llamado, o la canción del cola cao. O que te llamaran Romario o la hermana de Romario, el famoso jugador brasileño del Barça. Esos eran nuestros referentes y al final eso influye mucho en el reconocimiento que haces de ti mismo. Te hace pensar que si no estás más representado es porque quizá no eres lo suficientemente valioso o que no perteneces a esta sociedad.

Alejandra Salmerón Ntutumu el día de la entrevista / Fotografía: Javier Sánchez Salcedo

¿Qué hacéis desde el proyecto?

La primera línea de acción es crear afrocuentos. Ahora estamos trabajando en el primero que queremos publicar, basado en cuentos tradicionales guineanos. Hemos construido una historia, la estamos ilustrando y buscamos financiación a través de una campaña de micromecenazgo. Además, a través de una biblioteca infantil online queremos poner en valor otros libros que muestren la diversidad cultural donde los peques se puedan sentir identificados. Allí padres, madres y educadores que quieran acceder a cuentos donde aparezcan representados personajes de origen afro podrán comprárselos a sus niños. Por último, inspirados por el valor de la tradición oral africana, queremos crear una web colaborativa donde cualquiera pueda compartir nuevos afrocuentos en español. Y que en el futuro puedan incluso llegar a publicarse a través de una editorial independiente que nos gustaría crear.  

¿Se trata de romper estereotipos mostrando más realidad a los más pequeños?

El cuento africano de tradición oral tiene un alto componente educativo. Busca educar deleitando. Entretener contando una historia pero también mostrar la realidad del mundo en el que vivimos. Enseñar valores y generar vínculos entre niños, jóvenes, adultos y ancianos. Más que romper estereotipos queremos mostrar la riqueza cultural a través de los personajes: diferentes comidas, riqueza etnolingüística…

Entiendo que de estos libros se benefician los niños afrodescendientes que viven en España, pero no solo.

Cualquier niño de origen afro que  hable español sentirá ese reconocimiento de sí mismo a través de personajes donde fenotípicamente él se ve representado. Nos han escrito además educadores y organizaciones que trabajan con niños de origen afro en Latinoamérica diciendo que necesitan este tipo de literatura para fortalecer su autoestima. Muchos de estos niños sufren situaciones como el conflicto armado en Colombia y dentro de su entorno se ven como de segunda clase por todo lo que viene derivado de su origen afro:  pobreza, guerra, falta de educación… Por otra parte, nuestros libros serán de lectura fácil y la versión digital será accesible para madres y padres con discapacidad visual. Si no lo hiciéramos así, generaríamos otro tipo de exclusión, diferente pero igual de dañina. La versión digital es un punto a favor para países en vías de desarrollo donde no hay acceso a la literatura en físico porque no hay librerías o es casi un lujo comprar un libro.

Alejandra Salmerón Ntutumu el día de la entrevista / Fotografía: Javier Sánchez Salcedo

Es otro modo de luchar contra el racismo.

Yo creo en la potencia que tiene la cultura para el cambio social. El racismo al final es una forma de ignorancia, una forma de no reconocer lo que hay a tu alrededor y darle el valor que ya tiene. Los niños y las niñas no son racistas. Somos los adultos los que les enseñamos a ser racistas si no les enseñamos otras realidades y no les transmitimos que van a ser mucho más ricos si saben más de este mundo. Yo creo en el poder de las historias. Los niños y las niñas necesitan cuentos para entenderse y entender el mundo. Este proyecto es una herramienta contra la ignorancia.

Detrás de Potopoto está la asociación Afromurcia en movimiento. ¿Hacen falta este tipo de espacios de encuentro?

La lucha por el reconocimiento de la diversidad cultural en España es algo relativamente reciente. Las minorías hemos vivido invisibilizadas durante mucho tiempo. Todavía a mucha gente le dices que eres española y no te reconocen como tal o se sorprenden. Aunque luego les cuentas tu historia y les parece interesante. Pero sigue habiendo esa invisibilización. Por eso es muy importante unir fuerzas y promover ideas en conjunto para cambiar esto, como el proyecto Potopoto y otras iniciativas que van surgiendo: Educación contra la Discriminación, el Festival Afroconciencia… Como asociación nuestra intención también es ofrecer talleres de educación en la diversidad, para niños y adultos, y cápsulas informativas que faciliten la inclusión de la mujer inmigrante, que tiene una doble dificultad.

¿Por qué te metes en todo este lío?.

Porque me apasiona y me remueve las entrañas. Creo en una frase que decía Toni Morrison: “si hay algún libro que usted quiere leer y no lo encuentra, escríbalo”. Este proyecto es un deseo que siempre ha estado ahí y ahora me he lanzado. Hay que dar oportunidad a que las nuevas generaciones crezcan en un entorno más enriquecido. Se trata de crear un mundo de ilusión. Yo nunca dejaré de ser niña. Este es mi sueño.

Aquí puedes acceder a la Web de Poto Poto