Por Javier Fariñas Martín. Todo partió de algo breve y sencillo: «Me indigné». Solo dos palabras que, con el tiempo, se multiplicaron por tres: «La tierra para quien la trabaja».
Por Javier Fariñas Martín. La togolesa Angela Aquereburu Rabatel (1977) no nació en un taxi. Ese hubiera sido el cierre perfecto a una secuencia de casualidades que la llevaron al mundo del cine y la televisión. Luego volveremos a eso.
Por Javier Fariñas Martín. La periodista y bloguera marfileña Rita Dro, que de pequeña no era precisamente una gran lectora [«Fue durante mis estudios universitarios cuando un profesor nos animó a leer, leer y leer para informar mejor sobre los hechos», explicó en una entrevista al portal ActuaLitté], puso en marcha en 2019 un proyecto de microbibliotecas.
Por Javier Fariñas Martín. Aunque Wivine ahora se desenvuelve con soltura entre pacientes, moldes y rehabilitaciones, la vocación no había previsto este camino. En un reportaje publicado por Reuters, la joven lo recuerda: «Mi sueño de infancia era ser informática».
Por Javier Fariñas Martín.
Su caso concreto, el de una piloto de carreras abriéndose hueco en un entorno donde la presencia femenina tiende a cosificarse, podría extrapolarse también al de tantas mujeres en tantos lugares del mundo que no molestan mientras no destacan, pero que se convierten en un obstáculo o una pesadilla cuando empiezan a superar a sus compañeros de pupitre o profesión.
Por Javier Fariñas Martín.
En la página web de la fundación que lleva su nombre, la ingeniera aeroespacial apunta a sus orígenes: «Soy el producto de un pueblo que me ha apoyado en todo mi proceso educativo».
Por Javier Fariñas Martín.
La namibia, que aparece en infinidad de portales informativos de Internet por haber recibido en 2023 uno de los 30 Premios L’Oréal-UNESCO «La Mujer y la Ciencia», comenzó su itinerario lejos del oropel de los galardones.
Por Javier Fariñas Martín.
Para explicar la vida de la senegalesa Léna Tall Faye es necesario subir un escalón en su árbol genealógico y detenerse en la figura de su madre, una mujer que luchó por criar a su descendencia en las mejores condiciones posibles.
Por Javier Fariñas Martín. El recuerdo de los primeros años de vida de Fátima Djarra pasa como un párrafo leído con rapidez. Es un texto corrido que transcurre en Guinea-Bissau, donde nació en 1968, en el seno de una familia humilde.