Cine: «Congo Boy» y «Ben’imana»

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Título:Congo Boy
Dirección: Rafiki Fariala

País: RDC

Año: 2026
Nota: Película de animación



Aterrizar en Cannes siempre es un punto de inflexión en la carrera de cualquier cineasta. En el caso del congoleño Rafiki Fariala este hito representa un doble reconocimiento porque premia su trabajo y visibiliza su historia. Congo Boy narra la historia de Robert, un refugiado congoleño de 17 años que vive en Bangui (RCA) y debe cuidar de sus cuatro hermanos menores tras el encarcelamiento de sus padres. El protagonista lleva adelante su vida diaria –trabajos ocasionales, exámenes escolares y conciertos de hiphop– aferrándose a su sueño de una carrera musical. La peculiaridad de la cinta es que nos cuenta la vida de Fariala, que llegó de niño a la RCA como refugiado procedente de su país, la RDC.

Cómo de duro y traumático puede llegar a ser asumir un rol de pilar de la familia sin experiencia, en el exilio, sin recursos y en situación de precariedad era la propuesta que hacía cuando nos conocimos en un breve conversatorio durante las jornadas del Marrakech International Film Festival en 2022. Entonces ya tenía muy claro que quería dar a conocer su historia, porque es la de muchas personas en el continente. Este es el segundo trabajo de Fariala que alcanza vuelo a nivel internacional tras su We students!, que, de manera extremadamente sensible, mostraba la corrupción en las universidades del país que lo acogió siendo un niño y que trató de visibilizar a través de su cámara. El director congoleño es, sin duda, un joven cronista visual al que seguir la pista.



Título: Ben’imana
Dirección: Marie Clémentine Dusabejambo
País: Ruanda
Año: 2026


32 años después del trauma del genocidio ruandés no deber ser fácil posicionarse desde lo poético. Quizás por este motivo Ben’imana busca comprender el impacto emocional y psicológico en las generaciones mayores y jóvenes cuando los estereotipos y las suposiciones chocan con la realidad, así como el costo del esfuerzo necesario para coexistir de nuevo en el posconflicto. Estamos delante de una joya. Los personajes de Veneranda, su hija, Tina, de 18 años, y Susanne experimentan momentos de alegría, oscuridad, amor y odio. Estas tres mujeres ofrecen un retrato de Ruanda en su lucha por reconstruirse. Una película donde la vida se encuentra con la muerte de diferentes maneras y en diferentes momentos, pero lo esencial prevalece y las razones para la esperanza permanecen y persisten. Si los tribunales populares implementados en este país te son desconocidos, este trabajo es una buena oportunidad para conocerlos.



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