CINE: ‘Felicité’, de Alain Gomis

Por: Sebastián Ruiz-Cabrera - 09/02/2017

El francosenegalés Alain Gomis ha logrado pulir las expectativas que desatan los grandes cineastas antes de su estreno. En 2013 se alzaba con el Etalon de Oro de Yennega en el FESPACO (el festival bianual de referencia en África) por la historia de Tey (Hoy), una fábula filosófica sobre el último día de vida de una persona en Senegal. Entonces se metió a la crítica en el bolsillo porque acariciaba temáticas trascendentales con una poesía que saltaba de la tradición a la modernidad con transiciones suaves y acompasadas. Ahora ha vuelto con su nuevo y cuarto trabajo, ­Félicité, que se estrenará en la Berlinale –del 9 al 19 de febrero–. Una plaza arriesgada en la que el realizador caminará por una alfombra que agasaja al prestigioso galardón del Oso de Oro desde hace 67 ediciones.

Félicité está rodada en República Democrática de Congo, por lo que la cinta de Gomis servirá, además, para descubrir otra imagen de un país que busca salidas a una crisis política, económica y social en la que su presidente, Joseph Kabila, parece desenvolverse sin prisas.

El título de la película, Félicité, se lo da el nombre de la protagonista, una madre libre y orgullosa que canta por las noches en un bar de ­Kinshasa. Su vida cambiará cuando su hijo de 14 años sufre un accidente de moto y ella, sin apenas recursos, no puede pagar el dinero de una operación para que no pierda la pierna. Félicité se embarca en una carrera por las calles de la capital, el mundo de la música y los sueños en busca de dinero, pero será demasiado tarde. La banda sonora transpira tradición y modernidad, según el propio director, así que esta pista nos hace suponer que la “batalla” entre esta dicotomía se verá reflejada nue­vamente en un guión donde las luchas internas (y externas) cimentarán la nueva apuesta de Gomis.