El Gobierno de Sudáfrica quiere dejar el Tribunal Penal Internacional

El Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya vuelve a ser cuestionado desde África. Esta vez las amenazas de abandonar la jurisdicción del Tribunal provienen de Sudáfrica, donde el partido en el Gobierno.
A favor del TPI están quienes piensan que los líderes africanos utilizan el argumento de la defensa de la autonomía de África para ocultar su corporativismo, y que una salida africana del Tribunal dejaría desamparados a miles de ciudadanos que han sufrido crímenes atroces.

Por: Gonzalo Gómez - 13/10/2015

El Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya vuelve a ser cuestionado desde África. Esta vez las amenazas de abandonar la jurisdicción del Tribunal provienen de Sudáfrica, donde el partido en el Gobierno, el Congreso Nacional Africano, ha anunciado un proyecto de ley para retirar al país de la institución internacional.

El viceministro Obed Bapela afirmó que el TPI solo servía a “naciones poderosas” que “pisotean” los derechos humanos. El político dijo que su país no pensaba “bajar la bandera de los derechos humanos”. Según él, el Tribunal Penal de La Haya es el que “ha perdido el norte”.

El debate sobre la pertinencia de seguir ligados al tribunal de La Haya es recurrente en los últimos años en África. Hace unos meses se intensificó en Sudáfrica durante y después de la visita del presidente sudanés, Omar El-Beshir, a Pretoria. El-Beshir, sobre el que pesa una orden de captura internacional por crímenes de lesa humanidad y genocidio, fue protagonista de la discusión entre instituciones judiciales sudafricanas y el Gobierno, que protegió al sudanés pese a que, como firmante del Tratado de Roma, tenía obligación de detenerlo.

Hace dos años, un buen número de estados africanos mostraron su disconformidad con los cargos presentados contra el presidente Kenia, Uhuru Kenyatta y contra el vicepresidente, William Ruto. Según ellos, el Tribunal ha dejado patente durante su andadura un sesgo contra los africanos mientras que se ha abstenido de actuar en relación con los crímenes cometidos en otros continentes.

A favor del TPI están quienes piensan que los líderes africanos utilizan el argumento de la defensa de la autonomía de África para ocultar su corporativismo, y que una salida africana del Tribunal dejaría desamparados a miles de ciudadanos que han sufrido crímenes atroces.

Un tercio de los estados miembros del Tribunal son africanos. Importantes países como China o Estados Unidos no forman parte del organismo. Según African Check, un medio sudafricano que se dedica a confrontar los debates públicos con datos, no es cierto que el TPI se haya dedicado en exclusiva al continente africano y los exámenes preliminares de la corte se refieren, fundamentalmente, a países de otros continentes: Palestina, Honduras, Ucrania, Irak, Afganistán, Colombia y Georgia.

Una retirada del TPI por parte de Sudáfrica sentaría un importante precedente en el continente y podría dar lugar a nuevas salidas.