Paloma del Sol: “No tengas miedo a las dificultades de la vida”

Por: Sebastián Ruiz-Cabrera - 18/07/2016
La cantante ecuatoguineana Paloma del Sol lanza su segundo disco en solitario, Atrévete a ser feliz, un trabajo que bebe de sus raíces bubas y que invita a mirar al futuro frente a los problemas del día a día.
 

Texto y fotos por Sebastián Ruiz

 

No había señales de ningún tipo. Excepto la brisa tropical de bajamar que se colaba por debajo de la puerta segundos antes de que apareciera. Zapatos blancos de tacón que, lejos de desequilibrarla del eje vertical, la impulsaban en espiral abrumando a todos los que nos encontrábamos en la redacción de Mundo Negro. Algunos llegamos a derrapar la mirada al escuchar sus “buenos días” porque sonaban en un compás extraño. Traía consigo la fuerza de los ancestros aderezada con un bolso en el que –y ya nos dimos cuenta– se apreciaba un trozo de su isla, Bioko. Era ella: Paloma Loribo (Paloma del Sol). Debe ser que los insulares tienen esa capacidad para inundarlo todo a su paso. “Soy cantante, pintora, escritora y actriz. Vengo de Guinea Ecuatorial, soy bubi e invito a la gente a que conozca mi país, con unas playas paradisíacas, cascadas y una cultura maravillosa”.

Queda lejos aquel verano de 1992 donde Paloma junto a su tía Piruchi –y arropadas por el cantante Manu Chao– irrumpía en la Exposición Universal de Sevilla 92 con la formación Las Hijas del Sol. Seis discos y varios pasaportes demostraron que sus armonías vocales les hicieron ganar céntimos y fama. En España el revulsivo tuvo una combustión lenta y sabrosa: dos cantantes negras y hablando en español. ¿Y cómo es que en Guinea Ecuatorial se habla nuestra lengua? Muchos despertaron tarde a los hechos, a la historia del pasado colonial, a la pregunta misteriosa.

“Es curioso. A pesar de nuestra relación histórica no se sabe nada de mi país. Mucha gente todavía piensa que Guinea Ecuatorial se encuentra lejos en un sentido amplio de la palabra. Pero tenemos móviles, televisiones, radios… ¡Tenemos de todo! Estamos totalmente modernizados. Probablemente mi país sea uno de los más ricos de todo el continente africano. ¿Pero qué pasa? Esto no significa que tengamos que aplaudir todo el tiempo. Significa que hay más responsabilidad. Hay que cuidar la sanidad. Hay que cuidar al pueblo. Hay que ofrecer mejor educación. Y como soy artista lo puedo decir, aunque no esté en política. Tenemos la posibilidad de decirles a los gobernantes que cuiden más del pueblo y yo en mis canciones también pido eso, porque el pueblo es el que hace que el mundo vaya mejor”.

 

La cantante guineana Paloma del Sol

Paloma del Sol el día de la entrevista / Fotografía: Sebastián Ruiz

Paloma, después de tu primer disco en solitario, que presentaste en 2010, Goza de la vida, presentas ahora un nuevo trabajo que se llama Atrévete a ser feliz. Un álbum con 11 canciones en las que reivindicas mucho tus orígenes. ¿Qué significa para ti ser bubi? 

Ser bubi significa ser una persona sencilla, vivir el día a día. Nos tomamos la vida con mucha calma y siempre pensamos en que habrá un mañana. Nuestra manera de sentir la vida es totalmente diferente porque somos gentes pausadas. Creemos que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Y en este trabajo intento configurar eso. Le hago un guiño al público y les invito a que vivan y sean más sencillos, alejándose del consumismo y la vida rápida. Hay que valorar las cosas humildes. El resumen sería el siguiente: prefiero vivir el presente que estar siempre mirando al pasado.

 

¿A quién va dirigido tu disco?

Es un disco totalmente versátil y cualquiera lo puede escuchar en su coche, en su casa. Es para todo el mundo. Por eso me centro en temáticas sociales y tradicionales. Creo en los valores humanos que, de alguna forma, puedes encontrar en la sociedad más joven, en los mayores y hasta en los ancianos. Aquí no hay distinción de raza, ni de color ni de nada.

 

Hablando del color de la piel, Paloma. ¿Qué desafíos tiene la sociedad española con la población negra española o inmigrante que vive aquí?

Ambas partes se tienen que adaptar. Los que vienen, tienen que adaptarse a la gente de aquí, y los que están aquí, adaptarse a la gente que viene. Por una sencilla razón: cuando dejas tu casa, en la mayoría de las ocasiones no es por gusto, sino por necesidad. Hay otras personas, como cuando vinimos Las Hijas del Sol, que llegamos para trabajar. Pero hay otras que vienen en pateras porque en sus países lo están pasando verdaderamente mal. ¿Te puedes imaginar qué viaje más peligroso y largo? Los tenemos que entender porque están huyendo de problemas, ser más sociables con ellos y tener un poco de más sensibilidad. Esto lo reivindico en las canciones para concienciar a la sociedad.

 

Sin embargo, a pesar de que cada vez hay más presencia de población negra en nuestras calles, la representación vuestra en los medios es minoritaria. ¿Qué les dirías?

Eso lo he vivido en primera persona. Pero te diré una cosa: han pasado muchos años y España está más abierta que antes. Recientemente he tenido dos papeles en películas que, aunque pequeñitos, ya son algo. Al menos ya hay un negro, una negra en la gran pantalla. Que cuando estés sentado en el cine puedas ver a un personaje negro que habla español y que no aparezca en medio de una guerra o con imágenes de pobreza a su alrededor ¡es maravilloso! Creo que es una tendencia, al igual que en los informativos, con presentadores negros… Esto va cambiando aunque, es verdad, muy lentamente.

 

De 11 canciones en tu disco solo una es en español y, precisamente, con sonidos cinéfilos.

Sí –sonríe–. La canción ‘Atrévete a ser feliz’ ha sido compuesta como parte de la banda sonora de la película Relaxing cup of coffee, que se estrenará en los próximos meses en España. Las otras diez canciones las he compuesto yo y las interpreto en mi idioma natal, el bubi. La producción y los arreglos han corrido a cargo del productor inglés Bob Painter.

 

¿La relación de amor que tienes con España aparece de alguna forma en tus nuevas canciones?

Sí, claro. De hecho, ya le había dedicado algunas como ‘Tirso de Molina’ o ‘Bálsamo de piedra’, pero en este disco hay una precisamente en la que hablo de los problemas de la inmigración y de la representación de la población negra en España. Son cosas que nos tocan en el alma… Se trata de ‘Ëribo’, una canción constructiva que subraya que a veces, cuando te marchas de tu país, no siempre te encuentras con lo que habías soñado. Pero hay que adaptarse. Aunque te salga un trabajo con el que no contabas quizás te permita vivir. Por tanto cógelo, acéptalo, cuídalo y avanza hasta que encuentres el camino correcto en el que tienes que estar.

La cantante guineana Paloma del Sol

Paloma del Sol el día de la entrevista / Fotografía: Sebastián Ruiz

 

Con el contexto social por el que está pasando Europa con la crisis de los refugiados, acabas de lanzar un disco en el que las letras de las canciones hablan de la seguridad en uno mismo, de no rendirse, de perseguir los sueños. ¿Tiene algo que ver la situación actual para que hayas sacado el trabajo justo ahora?

Te voy a decir una cosa: la situación que vivimos ahora es turbulenta, pero eso no quiere decir que no haya un horizonte, porque siempre lo hay. En él hay una luz, y siempre se encuentra el camino. Ahora mismo me encuentro en un momento en el que no tengo miedo porque siempre ofrezco lo mejor de mí. Siempre hay seres de luz que ven lo que vale cada uno. Y cuando proyectas buena energía, es difícil que la gente negativa se acerque a ti. Sería algo así como estar en una habitación sin luz. Si tienes miedo, ¿sabes lo que pasará?, que te asfixiarás. Pero si, por el contrario, estás en una sala oscura y no tienes miedo es como si una luz estuviera contigo. Duermes en paz y estarás tranquilo. Es lo que intento transmitir en mis canciones. Atrévete a ser feliz es una manera de decir: empieza a vivir, piensa en ti, no tengas miedo a las dificultades de la vida porque siempre hay un camino.

 

¿Y frente a dramas como el de los refugiados, por ejemplo, cuál crees que es el papel que debe de adoptar una artista como tú que combina las raíces ecuatoguineanas con las españolas?

Los refugiados de Idomeni, por ejemplo, suponen un problema enorme y no podemos cerrar los ojos delante de esta realidad. Hay muchas ONG trabajando y se agradece. Pero… –Paloma realiza una larga pausa– esas personas me dan mucha pena… Y gente como nosotros, con nuestra posición, debemos hablar de ello porque siempre habrá alguien que lea esta entrevista y pueda reflexionar, recapacitar sobre sus acciones, ayudar. Yo, como artista, puedo hacer una donación pero eso no soluciona el problema. Hay que seguir hablando de ello siempre que se pueda. Es como la violencia contra las mujeres, es un asunto que tenemos que seguir denunciando hasta que se deje de hacer. Los problemas normalmente tienen solución, con la salvedad de que hay que tener voluntad para solucionarlos. Yo en mis canciones hablo mucho de los problemas sociales porque deben tener cabida. Además, si nadie habla de ello seguiremos en la misma situación. Por eso intento aportar mi granito de arena con la música.