
Publicado por Boniface Gbama en |
Inmigrantes y refugiados africanos están sufriendo una nueva ola de ataques xenófobos en Sudáfrica, en especial en las provincias de Mpumalanga, Gauteng, Limpopo y Kwazulu-Natal. La Operación Dudula (‘expulsar’, en zulú), iniciada en Soweto en 2021 con el objetivo de luchar contra la inmigración irregular, el crimen y la competencia en el mercado laboral, ha sido acusada de fomentar episodios de violencia y difundir discursos de odio contra los extranjeros. Su actual líder, Zandile Dabula, señala la llegada al país de otros africanos como la causa del aumento de la delincuencia y el narcotráfico, además de considerar que afecta a las oportunidades laborales de los sudafricanos, parte de los cuales consideran que sería preferible que los inmigrantes regresaran a sus países de origen.
Esta nueva tensión xenófoba posapartheid ha suscitado críticas en todo el continente. Incluso el secretario general de la ONU, António Guterres, ha expresado su preocupación por la creciente hostilidad hacia los extranjeros en el país más industrializado de África. Ghana, Nigeria y Guinea-Bissau han llamado a consultas a los embajadores sudafricanos en sus países, mientras que Mozambique, Malaui, Kenia o la República Democrática del Congo, entre otros, han emitido alertas de seguridad para sus nacionales residentes en Mzansi, nombre informal con el que se conoce a Sudáfrica.
A pesar de que el portavoz de la Presidencia sudafricana, Vincent Magwenya, ha rechazado las acusaciones xenófobas, numerosos vídeos virales en redes sociales y medios de comunicación han mostrado a grupos de personas en la calle increpando y apaleando a presuntos inmigrantes africanos. El zimbabuense Siyayi Chinemhute, con residencia en Sudáfrica, ha relatado en Reuters lo vivido en Soweto, donde reside con su familia: «Los miembros de la Operación Dudula, algunos armados con pistolas y palos, tomaron el centro de Soweto, golpeando puertas y gritando en la lengua local mabahambe, ‘que se vayan’».
El fracaso de las políticas públicas contribuye a explicar la pérdida de los valores que sembró el premio nobel de la Paz y primer presidente negro del país, Nelson Mandela. El instituto de investigaciones sudafricanas Human Sciences Research Council revela que «la proporción de adultos que no aceptan a ningún inmigrante en la provincia de Kwazulu-Natal pasó del 23 % en 2021 al 60 % en 2025», apunta Steven Gordon, responsable del instituto, en declaraciones recogidas por The Conversation. Sin embargo, no todos comparten los resultados de la encuesta. En conversación telefónica con MUNDO NEGRO, Thabisile Zondi, sudafricana residente en Kwazulu-Natal, comparte su opinión sobre la llegada al país de otros africanos en busca de mejores condiciones de vida: «No hay problema con que nuestros hermanos y hermanas estén aquí, siempre que tengan los permisos y la documentación en regla, sin fraude».
Las tensiones xenófobas recurrentes en Sudáfrica deben obligar a un examen más profundo que incluya una reflexión sobre la corrupción, la desigualdad, el desempleo juvenil y el fracaso de las políticas públicas africanas.
En la imagen, un grupo de manifestantes corea consignas durante una marcha de protesta contra los inmigrantes indocumentados convocada en la localidad de Estcourt el pasado 24 de abril de 2026. Una de ellas lleva una camiseta en la que se lee Mabahambe (‘que se vayan’). Fotografía: Rajesh Jantilal / Getty