Camerún y Somalia en el punto de mira

en |

El Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) presenta el Panorama geopolítico de los conflictos 2019.

Un año más el IEEE presenta el Panorama geopolítico de los conflictos que siguen de forma ininterrumpida, a través de expertos del cuerpo militar y civiles que desde hace 50 años colaboran con la institución para ofrecer un acercamiento riguroso y directo de las dificultades que se viven en diferentes partes del mundo. Con la visión de estar alertas a lo que sucede en cualquier parte del planeta, porque en algún momento puede llegar a afectar también nuestra realidad, el IEEE ha consolidado uno de los mejores trabajos en España de investigación, análisis y sobre todo seguimiento de los conflictos.

En 2019 se centra en 10 conflictos desde diferentes ángulos, proponiendo la reflexión ya desde el título. Así analizan Yugoslavia, Venezuela, Turquía, China, Iraq, Ucrania, y Al Qaeda y el yihadismo. De entre los conflictos activos en el continente africano, concentra la mirada en Camerún y Somalia. Pero como cuentan en la introducción del documento, el cambio climático, la sequía (que está reduciendo dramáticamente el caudal de los principales ríos de la región como ya se aprecia en la disminución de la superficie del lago Chad), los enfrentamientos por tierras fértiles entre agricultores y ganaderos nómadas, el terrorismo que se ha asentado en el continente (preocupando especialmente Malí, Nigeria, Níger, Chad y Burkina Faso), son temas que también analiza de forma continua el IEEE. «El compromiso de la Unión Europea con el grupo de países que conforman el G5 Sahel debe no solo mantenerse sino, además, incrementarse, tanto en su montante económico como en la eficacia de las iniciativas de cooperación, empezando por las propias operaciones militares, EUTM, que probablemente hayan de evolucionar hacia una concepción más ejecutiva del apoyo a las fuerzas armadas locales, más allá de la mera formación y entrenamiento», argumenta Francisco José Dacoba, director del IEEE.

El think tank del Ministerio de Defensa considera que en Somalia «hay futuro». Lo explicó Jesús Díez Alcalde tras pasar ocho meses de misión militar en el país. «África se mueve hacia su seguridad y su desarrollo. El determinismo no es un buen compañero de viaje cuando se intenta resolver lo que está pasando en Somalia», continuó tras reconocer que no pasa un día en que no se registre un enfrentamiento armado, pero que se debe «abandonar la visión sesgada del país» y comprender que se trata de una nación que desde 1991 a 2006 desapareció de la comunidad internacional. Apuntó tres factores que están jugando un peso importante en el renacimiento de Somalia: la gobernabilidad, «la necesidad de un régimen federal, una estructura de gobierno que controle todo el territorio», para salir de la actual dualidad entre el estado central y las regiones periféricas; el yihadismo, con Al Shabab como principal grupo a combatir «ahora que está diezmado y ha perdido apoyo de la sociedad y de los jóvenes»; y la crisis humanitaria, porque de 11 millones de habitantes que hay en Somalia, 2,6 millones son desplazados internos y más de 5 millones necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir. Entre los signos de optimismo que destacó Díez Alcalde: el pragmatismo del actual presidente, que está consiguiendo un equilibrio con el eterno rival que ha sido Etiopía; la cantidad de petróleo que se está descubriendo; el interés en una reforma de la seguridad con un enfoque estatal, «porque las operaciones militares no son suficientes, hace falta una mejor gobernanza»; y el regreso de la diáspora, jóvenes que regresan a un país que no conocían.

Al otro lado del mapa de África, sobre Camerún, la analista María José Izquierdo Alberca aseguró que «la actual crisis amenaza la integridad del país». La presencia en el norte de Boko Haram y la grave crisis independentista en el sur de Camerún marcan «un proceso de unificación de las dos regiones heredadas de la colonización donde la minoría anglófona se considera marginada y poco representada». El aumento de la radicalización y la violencia secesionista hace que uno de los países que hasta hace muy poco era uno de los más prósperos del continente esté registrando una inestabilidad difícil de controlar. Los movimientos y grupos rebeldes de Ambazonia declararon la independencia el 1 de octubre de 2017. «No son grupos armados pero funcionan mediante secuestros y ataques a turistas», explicó Izquierdo Alberca. El presidente Biya ha tardado cuatro años en convocar una mesa de diálogo nacional en la que pocos confían y como apunta la experta del IEEE «el país está en una encrucijada, con un riesgo real de fracción territorial».

Conflictos a menudo complejos por el cruce de intereses regionales e internacionales, pero sobre los que un documento como el Panorama geopolítico de los conflictos del IEEE arroja luz, obliga a reflexionar e incita a una mayor responsabilidad política y social a través de la acción.

Colabora con Mundo Negro