Vicente Montes recomienda «Más allá del mar de arena», de Agnès Agboton

Lectura Africana-Agboton

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Es profesor de Literaturas Africanas en la Universidad de Oviedo. Especialista en Amadou Hampâté Bâ, investiga sobre voces y miradas literarias en femenino. Es autor de Literaturas orales africanas: de África occidental a España, de próxima publicación, entre otros libros.

Portada del libro recomendado

«Para contar las historias necesito el contacto con el público», le contaba Agnès Agboton a Vicente Montes en una entrevista que se puede encontrar en Internet. Y es que hay personas que cuando suben a un escenario se transforman. Es el caso de esta contadora de historias, «tímida y de pocas palabras hasta que empieza a recitar», dice Montes. ¿Cómo cuenta por escrito su historia quien reconoce que necesita tener gente delante para comunicarse? «Esa presencia de la oralidad en una obra literaria es lo que más me gusta de Más allá del mar de arena. Ver cómo Agnès Agboton, cuando se enfrenta a un texto escrito, no puede evadirse de la oralidad y esta determina cada frase de su libro», cuenta Montes Nogales. «Su obra permite observar las transformaciones que exige poner por escrito la palabra oral». En Más allá del mar de arena, la escritora habla en primera persona para contar a sus propios hijos sus memorias, desde Benín hasta Barcelona, dando rodeos por lugares como el antiguo reino de Dahomey. «Aunque hable de sus hijos –y lo hace con nombres y apellidos–, en el fondo se dirige a los lectores. Es una marca de oralidad. Ella, que busca al público, necesita aquí la presencia de un lector. En el fondo, al mencionar a sus hijos lo que busca es la huella o la presencia de un lector a quien dirigirse y contar», explica el profesor.


«Es una mujer muy interesada en la oralidad africana. Ella aspira a rescatar del olvido el mayor número de cuentos posibles y darlos a conocer en España. Es muy generosa porque muestra desinteresadamente las tradiciones beninesas a quien quiera conocerlas, y es una estupenda contadora», dice Montes, que conoció a Agboton cuando fue a Oviedo a pronunciar una conferencia y con quien, desde entonces, mantiene contacto y estudia su producción literaria en un proyecto de investigación sobre voces literarias en femenino. «Siempre se utiliza el término griot, o griotte, en este caso, pero en realidad son una casta socioprofesional. Más que griotte, Agnès sería una heredera de las contadoras africanas», explica Montes. Por supuesto, no debe ser lo mismo contar una historia a un público que a otro. «Claro, ella intenta llegar desde lo anecdótico para quien no está iniciado, pero también trata de alcanzar los niveles profundos para quien tenga las herramientas. Por ejemplo, ella dice que hay relatos que a un público español le resultan crueles mientras que a un africano no. Ellos hablan de la vida y de la muerte con más naturalidad. Agnès intenta siempre ser lo más fiel posible a la tradición».


En el libro, Agboton habla del antiguo reino de Dahomey, pero también de la sociedad española, de conceptos como integración, tolerancia o de las lenguas; reflexiona sobre las religiones animistas, sobre el vodú, que no tiene nada que ver con lo que transmite Hollywood, sobre la inmigración… «De algún modo resume los encuentros y desencuentros de dos culturas, o de dos orillas», sintetiza el profesor Montes. «Este libro sirve también para conocer las impresiones de una beninesa en España. Yo creo que nos conocemos mucho mejor cuando alguien ajeno a nuestra sociedad nos transmite sus opiniones, sus sentimientos y los juicios que le suscitan nuestros comportamientos y costumbres. Es decir, me parece que nos permite no solo conocer las culturas africanas, sino también conocernos mucho mejor a nosotros mismos», dice confiando en que este encuentro entre orillas sea cada vez más posible. «Cada uno de nosotros podemos buscar ese encuentro si nos interesa. A quien no le interese, se quedará en su propia orilla. Pero espero que cada vez haya más personas que consideren que este encuentro enriquece y que no es un peligro», sentencia. Pero hablábamos de contar cuentos, ¿no? «Te voy a leer las primeras líneas, para que veas lo que te decía: “Mi cuento vuela y vuela, va hacia atrás, recorre días, recorre meses, recorre años, atraviesa los bosques y las arenas y llega a un tiempo muy lejano, pero a un país que vosotros conocéis muy bien”. Es la forma de los cuentos africanos». Y ya me tienes, Agnès Agboton. Si necesitas a quien contar el cuento, aquí estoy.

Imagen del Vicente Montes: archivo personal del entrevistado

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