Por Alfoso Armada. Lo devoré en cinco días. Utiliza el reportaje de viajes como método de búsqueda y conocimiento, de lucha contra prejuicios y estereotipos.
Por Alfonso Armada. Entré a «Lugar común» sin más prejuicio que cierta admiración por las dotes ensayísticas del autor y alguna noticia de su desempeño como médico en rincones ásperos del mundo, como el querido Mozambique. Pero nadie me previno de que pese a su juventud iba a perderme en un libro sobrecogedor.
Por Alfonso Armada. Arranca Ennatu Domingo con el viaje en autobús por el norte etíope junto a su madre enferma y su hermano en su regazo, cuando ella contaba siete años, y a renglón seguido con la decisión del primer ministro Abiy Ahmed de atacar Tigré.
Por Alfonso Armada. Esta no es ni mucho menos una novedad, sino un clásico contemporáneo, publicado originalmente en Portugal en 1988 y ahora afortunadamente recuperado para que quienes no lo leímos en su día enmendemos nuestro error.
Por Alfonso Armada. Resulta inconcebible que un libro tan relevante para la historia de la literatura como Antología de la nueva poesía negra y malgache en lengua francesa de Léopold Sédar Senghor no haya visto la luz en España hasta ahora.
Por Alfonso Armada. Esto no es una novela. Es una de las más turbadoras e implacables investigaciones periodísticas publicadas en los últimos años, y uno de los mejores libros de no ficción publicados en inglés en 2021.
Por Alfonso Armada. Su autor, aclamado por el público tras atreverse a novelar el genocidio de la región sudanesa de Darfur, fue primero detenido y luego deportado. Los ejemplares de 'El Mesías de Darfur' fueron destruidos y Abdelaziz Báraka Sakin vive ahora exiliado en Europa.
Por Alfonso Armada. Hay libros que nos cautivan desde el título, la portada, el aura que precede al autor… Así retrata la solapa de El otro lado de la montaña a Minna Salami: «Es una escritora en medio de dos mundos: nació en Finlandia, su padre es nigeriano y ha vivido entre Nigeria, Suecia y Londres...».
Por Alfonso Armada. «De manera accidental comencé a viajar a África como periodista. Empecé de la forma más brutal: en abril de 1994 en Ruanda, en lo que se convertiría en un genocidio. Conocí a los primeros misioneros de carne y hueso».