CINE: I am not witch, por Rungano Nyoni

Por: Sebastián Ruiz-Cabrera - 25/05/2018

Título: I am not witch
Dirigida por: Rungano Nyoni
País: Zambia/Francia/Alemania/Reino Unido
Género: Drama
Nota: La directora nacida en Lusaka (Zambia), aunque crecida en Cardiff, deslumbró con su primer largometraje en la Semana de los Directores de Cannes de 2017.

Es fácil entender por qué la película debut de la zambiana Rungano Nyoni llegaba al festival de Cannes en mayo de 2017, y deslumbraba en octubre en el de Londres: es un trabajo que destila belleza fotográfica, un sello del cada vez más reconocido director de fotografía colombiano David Gallego. I am not a witch (No soy una bruja) es una mezcla desafiante de superstición, sátira y antropología.

La realizadora cuenta la historia de Shula, una niña acusada de ser una bruja que se ve forzada al exilio junto a otras mujeres en un lugar apartado. En esta remota aldea prefabricada en la zona rural, la pequeña será explotada como hechicera y abrazada por la comunidad que la acogerá y cuidará. Un tridente fílmico que combina amor, magia y suspense. Pero por más singular que sea el guion, lo que convierte en única a I am not a witch es la abundante y posiblemente abrumadora confianza de Nyoni en la dirección. Es raro y estimulante que una nueva cineasta llegue a la escena tan segura de sí misma y tan dispuesta a arriesgarse contra lo políticamente correcto.

Una de las escenas con más atractivo para el análisis es el momento en el que un autobús turístico llega al «campamento de brujas». No lo son, pero el negocio y la ignorancia han querido que detrás de una valla improvisada permanezcan pasivas e inertes una hilera de mujeres con la cara pintada y atadas por una delgada tela blanca. Una metáfora del color que libera, pero que también esclaviza. Lo doloroso es que tales espacios arcanos existen –por ejemplo en Ghana–, y no son retiros de verano pensados para que niños de clase media inadaptados aprendan algunos rituales. No. Son lugares de reclusión para las mujeres que han sido declaradas hechiceras en sus comunidades. O, como sugiere este fragmento, auténticos zoológicos humanos.