noviembre 27, 2015
Por Enrique Bayo
Acabo de leer en Internet el artículo que firma Alberto Rojas en El Mundo sobre la situación en la capital centroafricana que espera la visita del Papa. Creo que exagera. Decir que Bangui es uno de los lugares más peligrosos del mundo es decir demasiado. Llevo cuatro días paseando por casi toda la ciudad sin dificultad alguna, los comercios están abiertos, los bancos y oficinas administrativas también, los taxis y moto-taxis circulan con toda normalidad y los ciudadanos ofrecen su cara más amable a no importa qué solicitud de información. Con todo, tengo que reconocer que la situación en Bangui es muy grave.




