Por Chema Caballero. Desde hace décadas, la mayoría de los grupos de la sociedad civil que existen en los distintos países de África reclaman que los actores internacionales cedan parte de su espacio en el continente.
Por Chema Caballero. «Ella declara que el matrimonio es una cosa de dos que se unen libremente y en igualdad de condiciones y obligaciones, por eso no quiere celebrar la ceremonia tradicional. Con los papeles del ayuntamiento le basta».
Por Chema Caballero. Se viven semanas de tranquilidad en la frontera entre Nigeria y Camerún, allá donde se extienden los montes Mandara, en la región camerunesa del Extremo Norte. Es difícil creer que los terroristas de Boko Haram hayan cesado en sus ataques y saqueo de pueblos.
Por Chema Caballero. La llamaban la mujer serpiente, porque de pequeña reptaba. Más tarde, aprendió a apoyarse en un palo para poder caminar erguida. La casaron con un hombre que la despreciaba, la maltrataba y desaparecía de casa.
Por Chema Caballero. Las alertas sobre la silenciosa penetración de los grupos yihadistas en el norte de Benín crecen año tras año. Misioneros llegados desde el Sahel recorren las mezquitas y predican su visión del islam; radical y muy opuesta a lo que hasta entonces se vivía en la zona.
Por Chema Caballero. El hombre tiene prisa. No puede llegar tarde a la cita. Por eso quedó con el conductor con bastante tiempo de antelación. Pero el tráfico tiene sus propios planes. Es hora punta en la gran ciudad. Todo el mundo quiere llegar pronto a su destino.
Por Chema Caballero. Las guerras no se terminan cuando se firman los tratados de paz o de alto el fuego, por mucho que los libros de historia y las enciclopedias online nos lo quieran hacer creer así. Para que haya paz verdadera es necesario, entre otras cosas, que las víctimas encuentren justicia.
Por Chema Caballero. «¿Qué es esto?», pregunta uno de ellos. «El fruto del baobab», le contesta otro con un poco de condescendencia. «¿Es que nunca antes lo habías visto?», insiste. «No, es la primera vez que veo esta fruta. Ni siquiera sé cómo es un baobab, solo los he visto en fotos».
Por Chema Caballero. La policía de Costa de Marfil ha rescatado a 68 niños que trabajaban en plantaciones de cacao. La mayoría de ellos habían llegado hasta allí desde Burkina Faso de la mano de traficantes de personas, informaba Reuters hace pocos días.