noviembre 10, 2016
Por Javier Fariñas Martín
El camino que conduce a Kibeho (Ruanda) está plagado de carteles que anuncian el lugar donde se produjeron las únicas apariciones marianas reconocidas por la Iglesia en África. Lo que no indican los letreros es el dolor que sufrió este pueblo en el que, entre 1994 y 1995, murieron miles de tutsis y hutus, cuya memoria todavía rezuma dolor.






