enero 2, 2019
Por Chema Caballero. Hace unas semanas terminaron las lluvias en los montes Mandara, en el extremo norte de Camerún junto a la frontera con Nigeria. Los ríos casi se han vaciado. El verde de la tierra da paso a un paisaje amarillento y gris. Donde antes se divisaban campos sembrados de mijo y maíz, ahora se alzan los tallos secos que quedan tras la siega.









