febrero 17, 2016
Por Gerardo González Calvo
He escuchado atónito e indignado a un periodista tertuliano la expresión “odio africano” para describir la animadversión de un dirigente político español a otro. Eludiré los nombres, porque no viene al caso. Lo preocupante es que se empleen todavía epítetos, cuando menos inadecuados, al poner como paradigma del odio a más de 1.100 millones de personas que viven en el continente africano. ¿O es un tic racista? Me temo que sí.





